lunes, mayo 14, 2007

Arcano Mayor número tres: La Emperatriz







El espejo la devuelve incolora.
Necesita ahogar sus manos en el cuerpo de su amado y sentir su correspondencia sumisa y callada.
El vestido pesado duerme ahora en algún espacio poco importante de la habitación y al mismo tiempo entra luz de la calle inhóspita por unas hendiduras que reposan en la ventana añejada y volátil. Clara y amarilla le ilumina todo el ancho de la espalda, las marcas, los lunares, la columna vertebral.
Él duerme de espaldas.
Ella y su mano ansiosa atestada de hambre expectante apoyada sobre su masculina espalda. joven espalda. Acompaña con ella el ritmo de su respiración tranquila, apaciguada. Bailan juntos por un momento angustioso. Ella ya sabe lo próximo.
El amor transgresor y posesivo.
Sus uñas que entran en un vaivén equívoco, él grita, ella lo besa amorosamente, él que sangra y lucha y sangra y están entrelazados en un padecer que no es compartido. Los celos de ella, el desinterés de él. La sangre es mucha ahora, demasiada para unas manos de dama sin guantes ni bordados finos. Finalmente dejan de bailar.
Se pone el vestido.

Arcano Mayor número doce: El Colgado

Olor a domingo excluído y rancio que quedó olvidado en el armario viejo y desheredado.
El gris del día pasa por debajo de sus pies, acariciándolos mientras se balancean apenas un poco ( un algo imperceptible ), suspendidos en el aire junto a un rastro de soga y la banqueta de la cocina, que está fuera de lugar y tirada.
Algunas moscas bailan alrededor del cuerpo inmóvil, taciturno, pesado y puntiagudo ( señala algo sin querer )
Es posible que esté girando en un equilibrio silencioso hace días y que las moscas lo conozcan lo suficiente. Cada surco, cada muela partida. La rugosidad de su lengua, sus ojos de papel de aluminio y esos dedos largos, largos que casi llegan al piso desparejo hecho con cemento y desgano.
Ya saben dónde. Entonces larvas, y pronto, la nada relativa inundada en un tembloroso y ensordecedor zumbar.
Lunes.

cotidianofobia


estoy sentada y de pronto me encuentro rodeada por tres vasos y una taza (amarilla)
la taza no tiene mucho que ver con esta des-organizacion, sobre todo porque yo no tome nada en ella, en cambio en los vasos si. en los tres.
en fin, tres vasos diferentes y los tres estan vacios, son transparentes, tienen curvas, tienen frio se nota.
son tres y estan dispuestos azarosamente, pero me rodean y forman un triangulo sin quererlo ( o queriendo, no podria saberlo )
estoy adentro.
entonces me descubro victima del cristal organizado, que atentan contra mi, que aunque son distintos entre si son vasos al fin, y aunque no tienen expresion se que me estan controlando, siento su presencia y en el punto culmine de mi desesperacion me llaman a comer y entonces me voy, casi por inercia me voy y queda un hueco en mi lugar.
quedan otra vez solos aquellos tres. pensativos e inmersos en el silencio discreto pero activo del que sabe que su presa va a volver, y que cuando vuelva, otra va a ser la historia.

domingo, mayo 06, 2007

caja musical

no se si hay horas muertas, creo que hay horas en las que yo estoy muerta.
y creo tambien, que alguien ya lo sabe.


una palabra dificil


estos dias no fui, y sin embargo pasan igual las mañanas-las tardes-las noches.
los dedos de los pies los tengo frios por el agua y aun asi no pasa nada, nadie los va a calentar.

pop art

y lloran, porque yo los oigo que lloran. y me parte el corazon saber que les duele la victoria ajena, los dias de sol y los asados que hacen familias quebradas con integrantes muertos y mudos y el postre que lo hizo alguna nueva ama de casa que ve programas que paso a paso se lo explican como a una infradotada y ella aun asi, aun despues de hacer ese postre, se inventa feliz porque tiene hijos y auto y celular, que es tan nuevo, tan moderno, tan chiquito.

bendita


sentada mirando una nada brillante y titilante. pensando.
se va, la hora de la cena no existe mas y despues vuelve, tira la llave y no ve el desorden.
yo tire todo y el no lo ve.
el ruido de la television que sigue encendida aunque nadie le preste atencion.
el me habla por encima de ese ruido y dice, ordena, promete, exije.
tenemos que, vamos a, volve temprano, no te duermas tarde, mañana tenes cosas que hacer y los sabados los necesito.
la (mi) pertenencia afectada, las explicaciones incompletas y manchadas de rouge perlado, los marcadores no son de nadie y mi cama tampoco.
o de todas las demas.
de siluetas corroidas por la oxidacion, de labios gruesos e hinchados, de una pelicula porno.
imagino unos dientes viejos, el pelo por la cintura y una tintura nº20 que promete un "rubio natural".
ahora miro la nada (otra vez) y como en una bañera llena de agua me miro los dedos y hago de cuenta que no estoy; el hace de cuenta que no estoy y ya mismo el telefono suena (son las 2 am) y las voces de mujeres de mas de 50 con las entonaciones de quien necesita atacar solo por desesperacion, por la sequia que pasa por adentro y la muerte indefectible, el miedo o la desconfianza tal vez, y si, de parte de quien?
el, entonces, pasa a ser filosofo de la vida, yo puedo verlo cambiar, el post adolescente que habla de experiencia y pasado. el sabe y te conoce porque sos como todas los demas. y esta contento de que seas tierna con el, yo lo escuche, esa faceta tuya es la que mas le gusta y te incluye en su percepcion de gente especial y estas entre los locos que estima, sos afortunada, cree que lo queres.
ya me pidio el sabado, estoy comprada con maquinas brillantes y titilantes asi que no voy a volver.
finalmente, agraciadamente, vas a tener la casa, esto, para vos.
no va a haber una zombie que impida tu paso amenazante, tus tacos, tus piernas con arrugas, tu sonrisa inverosimil, tus uñas esculpidas, tus mostacillas en el corpiño.
no va a haber una hija ajena en la cama que necesitas, porno-star.
bendita tu eres entre todas las mujeres.

domingo, enero 28, 2007


no es tan tarde, pero el cd suena rayado y deforme, la gente tan idiota camina o come o mira vidrieras, y la humedad -como siempre- se esta burlando.
querer que se vaya (nunca antes habia querido que se vaya), revoltijo nervioso de indices y muecas.
no poder dormir de la culpa y la desconcentracion, sentirse ajeno y estupido, hablar consigo mismo para reprocharse la hora y las chicharras y el calor.
tan repetido e inconciente, explicitando con tinta la reaccion equivoca que ahora mandaba en su cuerpo(ahora?) .
el codo sostiene la mano que sostiene la cabeza y las ideas de desaparecer, ah, que tranquilidad podia encontrarse en la idea de huir, entonces se penso rencoroso y se rio con cierta brusquedad y tristeza.
ahora mueve el aparato, lo cambia de lugar y planea mirar para otro lado. aun sabiendo lo demas. aun sabiendo que es una mentira.

lunes, diciembre 04, 2006

lunes, noviembre 06, 2006

sobreponerme a la ira asesina y tratar de estar y cooperar.

domingo, octubre 29, 2006


el agua bien caliente, recorriendo cada estúpida parte de su cuerpo (flaco, absurdo). se pierde, los ojos cerrados, los labios empapados y los pensamientos como acróbatas le pasan por encima. se acuerda de su nombre y lo deletrea (el agua le quema la lengua). sus primeras dos novias, las llamadas llorando, las cartas quemadas y esos días en los que es invisible, porque juan (así se llama según recuerda) suele desaparecer para el resto. para la masa que lo rodea, los demás que son tan diferentes a él, incluso de si mismo. los dedos de las manos semi arrugados y el jabón tan lejos de sus intenciones de sacarse la materia colorada de las partes donde todavía sigue agarrada, como si quisiera traspasar su piel y fundirse con su propia sangre. le parece sentir la otra mirada, incluso los gritos o el pelo y su sabor. ahora las tardes en el banco de la placita frente al departamento, ella que leía tranquila sobre su falda, a veces largaba una risa y le murmuraba un párrafo que quería acordarse, que se acordaran los dos. las cenas en cualquier restaurante durante el verano, cuando se sentaban en alguna mesa que estuviera en la vereda. y sus piernas estaban tibias, mientras los adoquines tan cerca le susurraban al oído cuando pasaban los autos que los dos miraban sin decirse nada. oirla llegar, los pies sobre el parquet, las cinco de la mañana, la pollera mal abrochada, las constantes cenas de trabajo, el maquillaje absorbido por completo de besos ajenos y lo evidente que era esa sonrisa que esbozaba al acostarse, en silencio, dándole la espalda por última vez. palabras dolorosas con las tostadas, que deje las llaves y no quiera volver. él y su incapacidad de sentir, él y sus manos grandes, pesadas. él cierra la canilla, se tapa con la toalla y la mira. ahora la ve.

jueves, octubre 12, 2006

está sentada en el pasto, mirando la nada hace dos horas y treinta y cuatro minutos, nada la rodea.
sola, sentada en el pasto, la mirada posada en un punto fijo, invisible, incorpóreo.
dos horas treinta y seis minutos, un sabor a jarabe de la infancia le trepa por lo largo de la garganta, la araña, la patea, la obliga. después, diecinueve estornudos seguidos que llenan sus ojos de lágrimas que se convierten en globos, todos de algún color que no importa y ella, se tapa los oídos por reflejo.
junto- por-entre ella pasan millones de bueyes, galopan, la llenan de tierra y tembolores, el punto fijo sigue ahí, sin embargo.
dos horas cuarenta y tres minutos, se nota sucia y despeinada, entonces cae una gota y despues otra, mira al cielo como sin querer y el cielo está morado y caen cortinas de agua, dejándola encerrada entre dos de ellas, deformando su realidad impertérrita. por unos instantes se preocupa, por su punto indivisible, pero luego, la lluvia cesa y lo vuelve a ver, quieto, mojado, más cerca.
a las dos horas y cincuenta y cinco minutos se cansa, lanza algun insulto parándose abrupta y limpiamente, se va seria y con los zapatos desatados, no va a parar a atárselos, ahora ella es un punto que se aleja.